1.  
  2.  

  3. ¿A qué le llamas tú hacer “una locura”? La verdad es que quería postre; me apetecía mucho postre, ya sea haber echado un polvo rápido y fuerte allí metidos, de esos que son una locura, o habértela comido rápido, lenta, fuerte y suavemente, de absolutamente todas las maneras. Me apetecía porque me encanta hacerlo cuando todavía te siento dentro, cuando me duele el coño de haberme metido tu polla y tus dedos mil veces hasta gritar y saber que no puedo más. Aunque también me apetecía porque no podía ser más feliz en ese momento; te tenía y lo único más grande que hay aparte de tenerte es sentirme tenida por ti, y yo quería dártelo todo y sellar ese momento haciéndolo inolvidable con la mejor mamada de la que fuera capaz.

    Entramos a ese portal y nos besamos, nos comemos como si lleváramos una eternidad sin vernos, aunque para mí 5 minutos ya son una eternidad sin besarte. Estamos cansados de no haber dormido y eso hace que esté algo desorientada, resulta más curioso aún que lo del átomo de hidrógeno, es el principio de incertidumbre: no puedo asegurar la posición de nuestros labios y a qué velocidad se mueven simultáneamente. Es absolutamente delicioso, de locos. Te como la oreja y el cuello a la vez que te aprieto contra mí y noto ya lo duro que estás. Pocas cosas me excitan más en el mundo que eso, saber que estás a punto, preparado y con ganas. Me la restriegas toda por encima de mi pantalón para que la note bien, como si no fuera ya suficiente lo mojada que estoy. Oh, sí, dame la vuelta, apriétamela contra el culo y haz como si me follaras. Me encanta cuando me haces eso contra la pared y casi desnudos, aquí tenemos tres paredes y yo estoy a punto de casi desnudarte. 

    Voy bajando dándote besos por encima hasta arrodillarme ante ti sin dejar de mirarte a los ojos, puedo imaginar cómo de encendidos están los míos, pero es que tú ya tienes una sonrisita de loco que me hace querer que te corras ya mismo. Te desabrocho los pantalones, sin bajarte los calzoncillos porque quiero besarte la polla por encima, tocártela por encima con la mano y sentir cómo se pone todavía más gorda bajo ella, pero sobre todo lo que más me gusta es bajártelos cuando ya no puedo más, cuando me muero de ganas por metérmela, acerco mi cara a ellos y al bajártelos de un tirón sale hacia mí dándome en la cara. Cógela fuerte y refriégamela por toda la cara, me encanta que me hagas eso. No sé por qué, pero me pone mucho que te la toques a ti mismo. Con una mano te cojo delicadamente de los huevos y te los empujo un poco hacia arriba, todavía están blandos, a ver cómo están cuando te corras por toda mi cara… Mientras, con la otra mano, te masturbo suavemente, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo; noto cómo empiezas a estremecerte… Joder, esas cosas solo me dan ganas de darte más fuerte. Ya tienes la polla toda mojada, ¿me dejas comértela, por favor, me dejas chupártela con locura? Te miro instantáneamente y tus ojos me lo dicen todo. Me la meto haciendo presión con los labios y moviéndome mucho hacia arriba y hacia abajo; mi lengua a veces dura contra tu polla y otras blanda y moviéndose muy rápido por todas partes, para darte todo el placer del mundo. De repente paro y me la saco y tú lanzas un gemido, “Chsssst, que nos van a pillar…” Vuelvo a empezar a follarte, revolviéndome en todas las direcciones, quiero matarte de gusto así; te cojo una mano y te la pongo encima de mi cabeza, tú rápidamente coges la idea y me coges con las dos de la cabeza, siendo tú el que me mueve y   haciendo que suba y baje, cada vez bajando más en las bajadas hasta tenerla casi toda dentro de mi boca mientras mi lengua te recorre locamente. Los dos sabemos que estás a punto de correrte, tus huevos ya están mucho más duros, tienes la barriguita para fuera, como a punto de explotar y ah.. tus gemidos, tus gemidos me lo dicen. Ahora te follo más rápido todavía para que notes toda mi garganta, lengua y saliva antes de que te agotes finalmente y me lo des tú todo, explotando dentro de mí. Te miro y me coges muy fuerte la cabeza, estás temblando y tienes los ojos muy, muy abiertos, sueltas un espasmo al ponerme la polla en la boca, hasta que noto cómo sale y cae por toda mi cara y mi boca toda tu leche, a la vez tan húmeda y tan caliente. Es una sensación increíble, maravillosa, en ese momento siento que te estás dando a mí. Me gusta seguir chupándotela para adueñarme hasta de la última gotita y sentir cómo te haces pequeñito dentro de mí después del orgasmo. Te amo. En este momento me gustaría estar en una habitación contigo, los dos totalmente desnudos y abrazados mientras los dos respiramos cansados. Pero no, estamos en un portal y hay que ir a comer para que tú me puedas seguir regalando uno de los días más felices de mi vida.

     
  4. (Source: alwayys-hornyy, via p0rnic0rn)

     
  5. mycrazybesoin:

    Nunca sabes cuándo va a detenerse, pero lo hizo delante de ti. Y ahora voy a pedirte que me abraces y beses con todo el amor del que seas capaz.

    (Source: coca-cola)

     

  6. Otra vez tienes esa media sonrisa en la cara de “Te voy a follar como un animal” que tanto me gusta; la mía es tímida, pero por dentro llevo todo el día pensando en que quiero matarte de placer, quiero que seamos un regalo el uno para el otro. Antes de entrar a la habitación, me echas fuertemente contra la pared y nos besamos como locos. Dios.. qué ganas de sentir tu lengua así, hasta el fondo. Ya estoy muy mojada, quiero seguir jugando dentro. 

    Tardas tres segundos en cerrar la puerta y estamparme de cara a la pared, restregándome tu polla en el culo, gimiéndome al oído y tocándome todo el cuerpo. Todo es para ti. Empiezas a desnudarme desde arriba mientras me muerdes el cuello y la oreja, ya siento lo dura que está tu polla y creo que no voy a aguantar mucho más.

    "Vamos a la ducha", te ordeno.

    Nos desnudamos besándonos y nos metemos dentro. No sabes muy bien qué va a pasar, y eso me encanta. La verdad es que ni yo sé muy bien qué va a pasar. Lo que sí sé es que me muero por comerte la polla.

    Me agacho y te la agarro con la mano, noto lo durísima y caliente que está, así que empiezo a masturbarte mientras miro maravillada cómo se te va cambiando la expresión de la cara. Esa boquita en forma de “Oh” mientras el agua corre es lo que hace que no pueda más y empiece a comértela, metiéndomela muy dentro de la boca y apretando mucho los labios, mientras la saboreo con mi lengua. Te la como sin parar. Aunque me encantaría que te corrieras en mi cara ahora, quiero que te mueras mucho más, así que paro. Crees que te voy a pedir que me folles el culo, pero no. Aún no…

    "Salgamos de la ducha", te vuelvo a ordenar.

    Estamos totalmente mojados, y tú te mueres de ganas de follarme. Decides que ahora te toca mandar a ti, así que me echas sobre la cama. Estoy en el borde con las piernas totalmente abiertas y cogiéndote de la cintura, y me la metes hasta el fondo de una vez con tanta fuerza que me haces gritar; de ese “dolor” que resulta ser delicioso y te inunda por dentro apoderándose totalmente de ti. Cómo me gusta que me la claves así, mientras me miras con una mezcla de rabia, deseo y profundo amor. Me encantas. Te amo… De repente, te doy la vuelta sin avisar. ¿Quieres que te haga el baile del caballo? Me pongo encima de ti y voy cayendo sobre tu polla lentamente, disfrutando al completo de cada centímetro de ella. Empiezo a follarte sin parar, a subir y a bajar, tú me coges de las tetas y del culo para que pueda llegar más hasta el fondo de ti, quiero sentir cómo te partes en dos debajo de mí, mientras yo le doy más y más y rozo mi cuerpo contra el tuyo. Creo que falta poco para que te corras…

    "Fóllame el culo", te digo. Le estoy cogiendo gusto a eso de mandarte.

    Rápidamente me bajo de ti y me pongo a cuatro patas; ahora llega el postre, el placer infinito. Me lo comes un poco para que esté bien mojada y, muy lentamente, me la vas metiendo por detrás. Al principio creo que me va a dar algo, siento todo multiplicado por cien y otra vez esa sensación de que me llenas y llegas a todos los centímetros de mi piel. Empiezo a temblar. Tú metes la polla y la sacas casi al momento, la metes, la sacas, la metes, la sacas… Empiezas a temblar. Quiero que le des más rápido y te lo digo, así que me empiezas a follar fuerte y sin parar, mientras escucho como gimes y gritas en bajo. Creo que voy a ser muy escandalosa…


     

  7. … Te desnudo de golpe, tengo tantas ganas de devorarte que ya ni miro la gotita, pero sé que está ahí. Me la meto en la boca para quitarte todo, lo quiero para mí; subo y bajo un par de veces, apretando mis labios contra tu corazoncito. Cuando te escucho gemir paro y bajo a los huevos, te los lamo, por arriba y por debajo. Te doy un buen repaso, me encantó hacértelo, ¿sabes? Estás tan rico… No puedo más y tengo ganas de vaciarte, estás a punto, así que me la meto entera y te mato de placer con mi lengua. Dios… cuando está así, toda dura y palpitando.. cómo me gusta metérmela en la boca y sentir cómo te corres, como te sube por la polla y explotas en mi boca… Me muero por tu leche.

     
  8.  
  9. (Source: fuckmaker)

     
  10. Eyes. Those damn eyes fucked me forever. We made love just looking at them.
    —-Charles Bukowski 

    (via textmesomethingdirty)